"Atras hemos dejado las tierras de Jaime I y el Cid. A tramos bordeando la albufera, en ocasiones, las menos, a la sombra de adelfas, pinos y chopos. Nos hemos adentrado en la llanura manchega sobre caminos eternamente largos y tediosos, sólo adornados en sus lindes por matojos de atocha y enebro. En algunos momentos perfumes de menta y romero, han hecho más llevadera nuestra marcha. Pero las más el aire casi huracanado y un calor infenal la han vuelto insoportaable. Y ya por fin en el horizonte, se adivinan los tan esperados desniveles, que nos harán atravesar la Sierra de Guadarrama a la sombra de enormes pinos con el aroma de su resina. Para que así nuestro camino discurra de forma más dulce, a la vera de caudalosos ríos y sendas más arropadas. San Martín por fin ¡¡sonríe!! Castilla León aparecerá tras las montañas. Continuará..."
viernes, 1 de agosto de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario